Durante años, un nuevo sistema TPV significaba técnicos, implementaciones largas y una alta inversión inicial. Resinos reescribe esa ecuación: configura su operación usted mismo y tiene el control desde el primer día.
Sin técnicos, sin esperas
La autoinstalación significa que no espera la cita de un técnico ni una implementación de semanas. Los dispositivos se conectan mediante la rápida sincronización de Resinos y el sistema está listo en un momento.
Añadir otro dispositivo, un nuevo local o una función no es un proyecto — es una operación rutinaria que realiza usted mismo.
Un retorno con sentido
El ahorro no está solo en unos costes iniciales más bajos de hardware, software e instalación. También llega de una mayor eficiencia y menos errores operativos — día tras día.